Residente de Warrigal

9 de noviembre de 2023

Ian, 71 años

Nunca dejé de hacer trabajo comunitario: he ayudado al Ejército de Salvación, al Consejo contra el Cáncer, a la Fundación del Corazón, a la Cruz Roja, a la Legión de Excombatientes, y fui presidente del Club de Leones. Mi hija dice que les he transmitido la capacidad de cuidar a los demás, lo cual me llena de orgullo...

Nunca dejé de hacer trabajo comunitario: he ayudado al Ejército de Salvación, al Consejo contra el Cáncer, a la Fundación del Corazón, a la Cruz Roja, a la Legión de Excombatientes, y fui presidente del Club de Leones. Mi hija dice que les he transmitido la capacidad de cuidar a los demás, lo cual me llena de orgullo…

Educé a mis hijos para que comprendieran que la infancia es un aprendizaje y que cuanto más aprendan durante ese aprendizaje, mejores resultados obtendrán.

¿Mi carrera? Entré en el departamento del ejército y de ahí pasé a la corte diplomática. Solicité un puesto en asuntos exteriores, concretamente en relaciones externas, y me destinaron a Moscú por mi experiencia militar. Mi hija nació en Helsinki a raíz de eso; la llamábamos "la pequeña finlandesa". Era la época del régimen comunista y no se permitía viajar a ciertos lugares; para ver el ballet o el coro del Ejército Rojo había que solicitar permiso, y si la embajada no te lo concedía, no te lo autorizaban. Fui a Taiwán, que entonces era la República de China, en el 72, justo antes de que Whitlam asumiera el poder. Así que llegué justo a tiempo para cerrar la embajada y abrir la de China

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